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KARATE-DO

     
HISTORIA
DEL KARATE-DO
Se conocen ciertos datos sobre artes marciales de
hace unos 6000 años, pero los registros son más claros de hace 3000 años en
China. Durante el reinado de Wen, en la dinastía Chou, se sistematizaron los métodos
antiguos de lucha. Sus sistemas se han pasado de generación en generación a
través de discípulos, que agregaron mejorías, alcanzando las técnicas
altamente refinadas de la actualidad.
En este último milenio se evolucionó hacia dos estilos mayores: Shang Wu y
Shaolin.
El estilo Shang Wu, fundado por Chang-san Feng, hace énfasis en el poder del
ch'i (ki en japonés).
El Tai Chi, Hsing-i y Pa-Kua son buenos ejemplos. Sus
movimientos tienen un poder explosivo, que aplicados efectivamente pueden fácilmente
matar a un hombre.
En el estilo Shaolin se considera a Ta-mo Lao-tsu (Bodhidharma) como su
fundador. Se basa en la aplicación práctica de técnicas de mano y pies para
bloquear y atacar, junto con técnicas duras-blandas y largas-cortas.
Se cree que, en el año 520 D.C., un hindú, vigésimo patriarca de la india fue
responsable de la introducción de las bases para el nacimiento del Karate-Do.
A
este patriarca se le conoce por "Bodhidharma".
Según cuenta la leyenda,
Bodhidharma, hombre exigente, de mirada profunda y
penetrante, de modales bruscos y desafiantes, fue un príncipe, hijo de Suganda,
de la región de Madras, perteneciente a la casta de los guerreros. Se educó en
el budismo basado en la técnica de "dhyana" enseñada por el maestro
Prajnatara. A la muerte de este y siguiendo sus deseos, abandonó la India,
atravesando el Himalaya. Después de muchas penalidades llegó a China con el
Budismo "Chan".
Bodhidharma llegó a Cantón y poco tiempo después se entrevistó con el
emperador Wu de Liang, gran admirador y seguidor del budismo.
Al emperador Liang
no le agradó el Chan por lo desquiciado y áspero de su método. Despedido por
el emperador, se dirigió al monasterio Shaolin de Soog Shan en la provincia de
Honan, instalándose en el templo de Chor Jo Um.
Empezó a enseñar sus prácticas budistas a un grupo de novicios y viendo cómo
caían dormidos durante sus lecturas, les enseñó 12 movimientos (basados en 12
animales) y 24 ejercicios musculares llamados Eki Kinkyo. Estos movimientos
servirían para que adquirieran un fuerte cuerpo y una sólida capacidad de
concentración.
Los monjes empezaron a practicar los ejercicios en las mañanas y el
entrenamiento cotidiano les dio un cuerpo robusto y lleno de salud.
El arte se desarrollo cuando los monjes se vieron obligados a defender el
monasterio en contra de bandidos venidos del exterior, y fue con tanta
efectividad el uso que de él los monjes hicieron que su fama llegó lejos y se
le bautizó con el nombre de Shaolin Boxing. Con el tiempo este sistema de defensa se expandió por toda China conjuntamente con la religión.

     
Orígenes del
KaratE-DO
Localizada al sur de Japón, antes llamada el
reino de Ryukyus, la prefectura de Okinawa fue el sitio de origen del karate.Nadie sabe en qué momento el
karate hizo su primera
aparición sobre Ryukyus. Hubo dos ocasiones en la historia de Ryukyus, en las
que se prohibieron las armas por edictos gubernamentales: la primera vez hace más
de quinientos años y la segunda vez doscientos años después. Estas prohibiciones no hicieron otra cosa excepto ayudar al
desarrollo del karate.
Hasta el comienzo del siglo XV Ryukyus estaba dividido en 3 reinos independientes:
Chuzan, Nanzan y Hokuzan, cada uno luchando
contra el otro por supremacía. Chuzan eventualmente prevaleció y el país se
unificó bajo su rey, Sho Hashi (1372-1439).
Se estableció inmediatamente un gobierno no
militar.
Se editó un estricto edicto que prohibió cualquier posesión de
armas. Por dos siglos se gozó de paz, luego en 1609 se vieron atacados por
Shimazu, gobernadores militares del sur de Kyushu, Japón. Luego de una gran
resistencia, Ryukyu cae en manos de Shimazu. Nuevamente se prohibieron las
armas, esta vez no sólo al pueblo, sino a las clases altas también. Muchos
historiadores están de acuerdo con que esta segunda prohibición fue la que
estimuló la creación de medios de autodefensa sin armas.
Aun así, ya se practicaban algunas formas de
combate sin armas antes de la invasión. Ya que las Ryukyus fueron un estado
tributario de China, se dieron periodos de frecuente contacto con China, por lo
que hubiere sido muy natural que el kenpo (lit., "método del puño")
hubiera sido importado a la isla. Elementos de kenpo fueron probablemente
adaptados e incorporados a los estilos de combate local. De esta manera se
originaron los dos precursores del karate: okinawa-te y to-de.
Con la prohibición de las armas, la práctica de métodos
de combate sin ellas se vio rápidamente envuelta en el secreto, pues,
comprensiblemente, los locales no querían que se supiera de la existencia de
estos métodos. La práctica de no revelar los principios de su arte a
extranjeros no era sólo característica del karate; también se dio en kendo y
otras artes marciales. Pero no existía comparación con las grandes
precauciones que se tomaron en Ryukyus, donde también existió una prohibición
de mantener registros escritos. En el periodo Meiji (1868-1912), cuando ya no
existía la necesidad de reserva, la tradición de siglos de secreto se mantuvo.
Debido a la falta de registros escritos, se sabe
virtualmente nada sobre los creadores del karate y cómo fue transmitido. Lo que
se sabe en la actualidad es gracias a la transmisión oral y por lo mismo es
vago.

     
Karate Moderno
En sus comienzos, el karate se llamó simplemente
"te" (Mano). Cuando a finales del siglo diecinueve se incorporó su práctica
como parte de los programas de educación física en las escuelas de Okinawa, y
debido a su popularidad creciente dentro del Japón, se le renombró como "karate"
(Mano Vacía), para distinguirlo del "tode", una forma de Mano
originaria de China.
Los dos estilos originales de karate, desarrollados
en las regiones de Shuri y de Naha, se llamaban respectivamente "shuri-te"
(la Mano de Shuri) y "naha-te" (la Mano de Naha). Hoy día existen numerosos estilos diferentes de karate, tanto en Okinawa como en el propio Japón,
pero la mayoría deriva de los mencionados anteriormente.
En 1891, según el Maestro Funakoshi, un
profesor de escuela comenzó a enseñar karate a sus alumnos. Cuando llegó el
tiempo de reclutamiento para el ejército, se observó inmediatamente que aquellos que entrenaban karate estaban en mejor estado físico que otros.
Posteriormente el maestro Itosu fue invitado a atender una reunión de directores de escuela y hacer una demostración con sus estudiantes. Quedaron
muy impresionados y prontamente se incorporó karate en el programa de educación
física de dos de las mayores escuelas secundarias en Okinawa.
En mayo del año 1922, el Ministerio de Educación
de Japón realizó la Primera Exhibición de Atletismo. El Maestro Funakoshi,
como presidente de la Asociación de Artes Marciales Okinawenses, fue invitado a
participar y mostrar las artes marciales locales a Japón (las islas principales). El maestro preparó material y partió a Japón.
Tras la exhibición, se vio forzado a quedarse por
todo el interés mostrado inicialmente por Kano Jigoro, el gran maestro de judo,
ante el cual realizó demostraciones, con cerca de cien judokas. Funakoshi era
un admirador de Kano y de su arte marcial, por lo que consideró de gran honor
el poder entrar al templo del judo, en el Kodokan. Logró ganarse la admiración
de los insignes judokas y una eterna y respetuosa amistad con Jigoro Kano. En el
plano técnico, Funakoshi se inspiró del método de enseñanza de Kano para
modernizar su okinawa-te introduciendo el sistema de grados por cinturones
(hasta entonces, éstos servían únicamente para sujetar los pantalones). Este
fue el comienzo de una gran cantidad de actividades en Tokio, que le impidieron
volver a Okinawa por mucho tiempo.
Así quedó establecido el comienzo del karate-do,
creado a través de la fusión de las artes marciales Okinawenses y la filosofía
Budo de las artes marciales japonesas, tales como el kyudo, arte de tiro con
arco, o el kendo. En líneas generales, el karate-jutsu original de Okinawa y
que era simplemente un método de autodefensa, al extenderse por el resto de Japón
e irse impregnando de la filosofía Zen, pasó a ser también un método de
desarrollo personal, cambiando el jutsu (técnica) por do (camino, guía).
En 1949 se funda la Asociación Japonesa de Karate (JKA),
que celebró los primeros campeonatos de Karate de Japón en 1957. Esta práctica
deportiva se extendió a Occidente durante la década de 1950. La organización
All Japan Karate-do (FAJKO), fundada en 1964, celebró los primeros campeonatos
del mundo multi-estilo en 1970.
Las mujeres participaron por primera vez en los
campeonatos del mundo en el año 1980.

     
PREGUNTAS FRECUENTES
ACERCA DEL KARATE-DO
¿Qué
significa Karate-Do?
Karate-Do literalmente significa "camino de la mano vacía", es más
que una técnica de defensa personal sin armas, es un arte con alto contenido
filosófico que busca en lo primordial los valores morales y espirituales del
ser humano. Es una disciplina orientada a cumplir con los fines de la educación en general
(promover el desarrollo integral de la personalidad del practicante, en relación
con un fin social) y de la educación física en particular (habilidad,
desarrollo físico y destreza).
¿Para
quién está indicado el Karate-Do?
Se recomienda la práctica de Karate-Do para todos indistintamente. No hay
restricciones en cuanto al sexo, edades o características físicas. Lo mismo
para personas de salud delicada, quienes podrán encontrar en la práctica del
Karate la energía tonificante que los fortalecerá.
¿El
Karate estimula la agresividad?
Justamente lo contrario, la esencia del Karate es la no violencia.
A través del
entrenamiento se busca estimular la autoconfianza del individuo, principalmente
para aquellos que tienen un temperamento tímido en la convivencia social. En
otro extremo de las características psicológicas, cuando la persona
canaliza su energía para el campo de la agresividad, mediante el entrenamiento
logrará canalizar esa energía en un camino de construcción y realización. Cuanto más se dominan las técnicas del arte más se aprende que el Karate es
defensa y nunca se debe tomar la iniciativa de ataque. El entrenamiento de
Karate comienza y termina con cortesía.
¿Para qué sirve el Karate?
Gracias a sus métodos de entrenamiento el Karate ayuda a desenvolver en las
personas sus atributos de creatividad, empeño, iniciativa y capacidad de
enfrentar problemas e imprevistos (espíritu de lucha). Cuando se desenvuelve
este espíritu a través del entrenamiento ocurre una desmitificación de los límites
aparentes (sexo, altura, peso, edad), ser gordo, bajo, etc., no es un defecto, apenas una característica.
Así, en el combate, unos usan más la agilidad, otros la velocidad, fuerza, técnica,
pero todos usan el espíritu de combate forjado a través de la seriedad del
entrenamiento. En este proceso el adversario no es un enemigo que se intente
dominar, sino un aliado en el aprendizaje. El Karate no está limitado al
ambiente del Dojo (academia), se debe tener conciencia que en la vida cotidiana
está su verdadero palco.
En
resumen el Karate-Do sirve para:
a)
Ayudar a los niños a
obtener autoconfianza y control de la agresividad.
b) Apartar a los jóvenes del camino de las drogas.
c) Auxiliar a los adultos en el combate contra el estrés, principal
desequilibrio entre el cuerpo y la mente.
d) Estimular la longevidad en los más añosos.
e) Como un método muy efectivo de defensa personal, muy conveniente para
el sexo femenino, donde la agresividad de nuestros días, es contrarrestada por
la serenidad y confianza de saberse protegida por este método tan contundente.

     
UNA ALTERNATIVA EN LA EDUCACIÓN INFANTIL
Cada vez nos resulta mas familiar la
figura menuda de ese niño que acabada la jornada escolar envuelto en su kimono
blanco con la bolsa colgada al hombro, marcha con pasitos cortos y rápidos hasta algunas de las numerosas escuelas de karate que hay diseminadas por todo
el territorio nacional.
La difusión de las Artes Marciales y del karate en particular, se ha
convertido en los últimos años en un casi fenómeno sociocultural infantil.
Son ya muchísimos los practicantes menores de catorce años que tienen
registrados los gimnasios de karate del país que hacen karate tradicional. Para
valorar justamente este dato, no podemos olvidar que la enseñanza del karate se
imparte en centros o clubes privados cuyo costo, aun no siendo muy alto, se
realiza con cargo directo al presupuesto familiar.
A la vista de esta realidad, cabe preguntarse, ¿qué causas la hacen posible?
¿Qué tiene el karate que lo diferencia de otras disciplinas deportivas para
hacerlo tan atractivo a los ojos pueriles y ganarse sin reservas la confianza de
los padres?
La respuesta se nos presenta un tanto compleja y requiere de un amplio análisis:
Valor educativo
De una
parte, los padres inscriben a sus hijos en un gimnasio de karate, convencidos de
que allí no sólo se les va a proporcionar una instrucción marcial y deportiva
a los pequeños, sino que además la práctica del karate, bajo la dirección de
un Profesor debidamente calificado, es una actividad con un fuerte componente
educativo que contribuye a la formación y desarrollo integral del niño;
favorece las relaciones grupales con otros niños y facilita su proceso de
integración social; favorece la comprensión y acatamiento de las normas
comunitarias; promueve la disciplina interior, el respeto hacia los demás y
hacia si mismo y fomenta hábitos de conducta positivos para la salud y para el cuidado del propio cuerpo.
Desarrollo de la inteligencia
También
debemos destacar que la práctica regular y prolongada del Karate, al estimular
la capacidad de concentración, favorece la adquisición de mecanismos memo-técnicos
(memoria) que aparecen vinculados al aprendizaje de tareas motrices que tienen
su posterior transferencia y utilidad en el marco escolar.
Seguridad personal
Otro
aspecto destacable del karate es su valor añadido como probado sistema de
defensa personal que, canalizando la agresividad que todos llevamos dentro,
proporciona autocontrol, seguridad y confianza al practicante. Esto es algo que
se tiene muy en cuenta en una sociedad sacudida por múltiples manifestaciones
de agresividad y violencia.
Educación
Fisica
No menos
importante que los puntos anteriores es Ia reconocida valía del karate como método
de optimización del desarrollo sicomotriz infantil y mejoramiento de la condición
física, favoreciendo el incremento de la flexibilidad, la resistencia, la
velocidad, la coordinación el equilibrio, etc.
Pero todas estas razones, y otras igualmente notables, no justifican
suficientemente la pujanza del karate entre púberes ya que, en mayor o menor
medida, pueden ser comunes a otras disciplinas.
Metodología
de enseñanza:
Porque
un niño no es un hombre pequeñito, los entrenamientos de karate para ellos se
basan en la creación de situaciones estimulantes y la enseñanza mediante el
juego, por eso en la metodología empleada en las clases prevalece el carácter
lúdico y recreativo sobre la mera instrucción deportiva que tiene por objeto
la búsqueda y formación de competidores. Para que el niño se sienta dispuesto
cada día a abandonar su asiento frente al televisor, el Profesor trata de crear
en sus clases una atmósfera idónea en la que el chico se sienta motivado para
el entrenamiento. En los gimnasios no se pretende hacer campeones sino de formar
personas y desarrollar actitudes para la vida.
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